5 ejemplos reales de folksonomía

La folksonomía puede ser una herramienta muy poderosa para cualquier tipo de empresa. De hecho, algunas de las cosas que utilizas a diario usan folksonomía, aunque no te hayas dado cuenta. Hablemos de algunos ejemplos reales de folksonomía para que veas cuál es su potencial.

La folksonomía es una forma de organizar datos y contenido digital. Su característica definitoria es que son los usuarios los que añaden las categorías o etiquetas para identificar un elemento de contenido. El contenido recibe mucha información descriptiva mediante lenguaje natural por parte de los propios usuarios. Quizás hayas oído que se refiere a ella como marcador social y etiquetado social.

Te suena que lo hayas utilizado últimamente? Veamos si el primer ejemplo te refresca la memoria.

Redes sociales

¿Has usado alguna vez un hashtag en Twitter, Instagram, Facebook o Pinterest? ¡Entonces ya has usado la folksonomía!

Todos estos sitios utilizan hastags. Facilitan la búsqueda de contenido interesante a los usuarios; no hay más que hacer click en una etiqueta para ver más contenido etiquetado con ese nombre.

Cualquiera puede añadir el hastag que quiera. No hay normas, así que puedes encontrarte en un mismo elemento de contenido desde “#cuqui” hasta “#gatosdeinstagram”.

El primero, “#cuqui”, es un ejemplo de taxonomía general, que se puede aplicar a muchos tipos diferentes de contenido. En cambio, “#gatosdeinstagram” solo se refiere a un tipo de contenido (fotos de gatos en Instagram) y, por tanto, se trata de un ejemplo de taxonomía limitada.

del.icio.us

Esta página web es un ejemplo clásico de folksonomía aunque actualmente haya desaparecido. Era una página de marcadores sociales, permitía marcar como favoritos sitios web interesantes y compartirlos.

Cada usuario podía etiquetar sus páginas marcadas con las palabras que quisiese. Entonces, si alguien quería buscar artículos sobre un tema concreto solo tenía que escribir la etiqueta correspondiente para conseguir una lista de los marcadores más recientes con esa etiqueta.

La página permitía, además, añadir una hot list y una página con artículos recientes, de forma que aún era más fácil hallar contenido interesante. También proporcionaba algunas categorías generales, como por ejemplo “arte y diseño” en las que se podía navegar en busca de contenido relevante.

Otra página similar, también desaparecida, es 43 Things (aunque todavía puede verse la página no se trata de la misma).

Flickr

Flickr, la comunidad para compartir fotografías, fue uno de los primeros en adoptar la folksonomía con el uso de etiquetas. Los usuarios suben las fotos y luego añaden las etiquetas que prefieren para describirlas. Cuando las fotos ya están subidas, otros usuarios pueden añadirles etiquetas también. Además, se puede etiquetar una foto con una ubicación.

Una característica de Flickr es que utiliza estas etiquetas para ayudar a los usuarios a encontrar más fotos que puedan gustarles. Su página resalta las etiquetas que son tendencia en ese momento y dedica una sección para las etiquetas más populares de siempre. Con solo un click, los usuarios pueden encontrar cientos o miles de fotos que les gusten.

Bibsonomy y CiteULike (y anterior Connotea)

Aunque la folksonomía ofrece diversos usos para ayudar a los usuarios a encontrar información interesante en redes sociales y Flickr, también puede usarse para fines más serios, como mejorar los servicios médicos.

Las folksonomías académicas son una herramienta poderosa para los investigadores, porque pueden facilitar la organización de grandes conjuntos de información y simplifica la búsqueda. Los investigadores médicos utilizan programas como Bibsonomy y CiteULike para generar metadatos de forma rápida y económica sin renunciar a la calidad. Pueden extraer información tanto de texto como de imagen.

Con algunos de esos programas los usuarios pueden crear sus propios conjuntos y organizarlos, además de compartirlos con otros usuarios. Como en Flickr, es sencillo descubrir más contenido relevante con poco esfuerzo.

Otro programa conocido era Connotea, pero cerró en 2013.

Folksonomy inteligente de Bismart

La folksonomía es muy útil, pero a veces puede volverse un poco caótica. Es fácil agobiarse con la cantidad de etiquetas que utilizan los usuarios y puede causar confusión. Por eso, Bismart ha desarrollado un software de folksonomía inteligente.

Esta herramienta es fácil de usar y está diseñada para simplificar la extracción de conocimiento de los datos no estructurados. Permite separar homónimos, relacionar sinónimos, reducir etiquetas y añadir diccionarios personalizados. Los algoritmos inteligentes de este software inspeccionan errores y contenido duplicado. Funciona con cualquier tipo de contenido y puede hacer de todo, desde gestionar páginas web hasta grandes bases de datos de información médica.

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La folksonomía puede ayudar a muchas personas en diferentes situaciones a conseguir información real y útil de sus datos no estructurados. Tanto si estás interesado en fotos bonitas de puestas de sol como en facilitar descubrimientos a investigadores médicos, la folksonomía puede ayudarte.

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