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A finales del año 2017 tuve la ocasión de ver un concierto de Katy Perry perteneciente a su cuarta gira mundial, Witness. En ese concierto se interpretaban sus éxitos y se presentaban sus nuevas canciones, mientras se desplegaba un ejercicio de producción impactante del que formaban parte decenas de bailarines vestidos de mil maneras, ríos de colores, cielos estrellados presididos por una boca gigante, androides con cabeza de pantalla, pistas de baloncesto, montañas rusas, tigres y diosas montándolos. Todo ello sucediendo a una altísima velocidad y sin solución de continuidad en una gran fiesta de impactos visuales inapelables donde no existía ni un segundo de espacio para tragar saliva. Pasada media hora desde la finalización del concierto, aún estaba asimilando ese ejercicio de contenidos que, creí resolver, perseguía contarme una historia no solo a través de letras y melodías, sino también a través de una imagen que recreaba universos, formas de pensar, opiniones y, como resultado, decisiones.

20190617-DataVisualization

¿Cuántas veces hemos oído eso de “ver para creer”…? ¿O eso otro de… “más vale una imagen que mil palabras”? Sentencias propias de nuestro imaginario colectivo que se van apoderando de nuestra manera de pensar y, finalmente, de ser. Pues bien, más allá de ser un dicho común en nuestra cultura, lo visual, la visualización está en el centro de las inercias que nos moldean y entre las que nos encontramos muchos de nosotros y de muchas maneras. No solo a la hora de querer ver lo que compramos y poder escudriñarlo de mil maneras en la pantalla de nuestros dispositivos móviles, sino también en lo que respecta al consumo de contenidos, el entretenimiento o el aprendizaje. Nos estamos acostumbrando a entender desde la imagen y, mediante ella, a sustanciar lo que es clave y esencial para divertirnos, adquirir conocimientos o sentir. La imagen como estímulo siempre ha sido relevante en estos ámbitos, pero ¿antes lo era tanto como ahora?

En ese mismo orden de cosas, lo visual también se ha convertido en la plataforma sobre la cual poder decidir mejor. La visualización de un pensamiento abstracto mediante una representación gráfica del mismo o disponer de un esquema ordenado de las piezas que lo componen y la importancia de cada una, nos ayuda a entenderlo mejor, a tomar partido, a posicionarnos, a opinar. Lo vemos en las visualizaciones que se presentan en los periódicos durante el periodo electoral, en las gráficas que explican el rendimiento de los tenistas en la final de Roland Garros y nos llevan a pensar quién está jugando mejor al margen de las sensaciones, o en los gráficos sobre la evolución de nuestra actividad física que aparecen en nuestro móvil o reloj inteligente. De ahí a la toma de decisión hay bien poco.

Estos ejemplos que apelan a cualquier ámbito cotidiano de nuestras vidas, proyéctenlos al mundo empresarial, ahí donde las decisiones son continuas e imprescindibles. A eso únanle que el contexto que envuelve a muchos de los negocios actuales en los que se toman decisiones es volátil, incierto, complejo y ambiguo (VUCA, según las siglas en inglés) y ello implica que los profesionales y las organizaciones requieran desarrollar sus capacidades para decidir mejor. Y eso hace enfocar la mirada hacia los datos, su análisis y por supuesto la posibilidad de visualizarlos de una manera fácil y estratégica.

En la era del 5G, y en pleno desarrollo del internet de las cosas cada paso que demos generará información que podrá usarse, una vez capturada, ordenada y enriquecida, para tomar una decisión. Por darle un orden de magnitud a esta afirmación podemos decir que las proyecciones a 2025 del informe Data Age indican que el volumen de datos anual en la datasfera será de 175 Zettabytes y el número de interacciones por persona susceptibles de generar datos será de más de 4.900 al día.

Number of interactions-Capita-Day

Las empresas van a contar con un activo en bruto cada vez más valioso al que poder aplicar una solución que le saque brillo. Esa solución es la analítica y la visualización de la información de manera inteligente. De hecho, no hay más que mirar lo que está ocurriendo en el mercado de adquisiciones por parte de los grandes jugadores tecnológicos para tener claro de un vistazo hacia donde se dirigen los próximos tiempos. Google compra por 2.600 millones de dólares Looker, firma especializada en el análisis de datos; días más tarde Salesforce compra Tableau, una de las plataformas referentes en el mismo ámbito por unos 15.700 millones de dólares, y Microsoft y Oracle firman un acuerdo para conectar sus nubes (además de la apuesta declarada de Microsoft por su solución Power BI, considerada por Gartner como la plataforma líder del mercado en analítica y visualización para el Business Intelligence).

Parece que estas grandes compañías vislumbran que el poder de gestionar grandes cantidades de datos, analizarlos y entregar una visualización que ayude a decidir va a ser esencial en el liderazgo de los negocios. Desde ahí podemos reflexionar qué hace tan esenciales estas funciones en el contexto actual. Pues bien, si las decisiones que se están tomando hoy en día desde cualquier área de negocio deben ser:

  • En tiempo real
  • Eficientes
  • Integradas con las diferentes áreas / canales de la compañía
  • Orientadas a la acción

Disponer de la posibilidad de analizar información en tiempo real, identificar cuáles son las variables que más influyen en las ventas, eficiencia, calidad, satisfacción, felicidad, valor para nuestros clientes y empleados a partir de un cuadro de mando sencillo, agradable y manejable aumenta las capacidades de cualquier profesional, departamento o empresa. En definitiva, la visualización ayuda a:

  • Colocar al cliente en el centro de las decisiones de la compañía y convertirlas en consumer centric
  • Entender mejor qué ocurre en la organización
  • Permite medir y analizar impactos
  • Permite identificar problemas con agilidad
  • Identificar insights y oportunidades de negocio
  • Permite crear historias
  • Fomentar entornos Lean
  • Escalabilidad
  • Disponer de organizaciones más conectadas y que escapen de los silos
  • Activar la transparencia en la organización y la consolidación de “verdades” frente a las hipótesis o inercias
  • Alimentar un modelo de liderazgo ágil

En la era de los datos donde todo es medible, la visualización de los mismos es el mejor vehículo para poder tener organizaciones más capaces, que trasladen mejor sus ideas, sean más justas, huyan de las falsas creencias, dialoguen con sus clientes y colaboren con mayor facilidad desafiando las reglas de nuestros mercados, cada vez más volátiles e impredecibles.

Borja Martín | Head of Data Strategy & Insights

borja.martin@bismart.com 

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